El deshidratado es el más antiguo método para preservar alimentos. De hecho, los primeros americanos secaron alimentos como el maíz, rebanadas de manzana, uvas y carne. La deshidratación se usa como método para la preservación de alimentos, pues al eliminarse el agua de los mismos, los microorganismos que provocan su descomposición no pueden crecer o desarrollarse en ausencia de tan necesario líquido